Pilar Ibarra – Testimonio 2018-06-04T16:39:20+00:00

Mi nombre es Diana Pilar Ibarra Silva, y quiero compartir una experiencia maravillosa; soy de nacionalidad ecuatoriana, y vengo de una familia de clase media, somos 8 hermanos, y tenemos una preciosa madre, y una gran familia, cuñados, cuñadas, sobrinos, y mucho amigos, tuve un crecimiento normal de una persona, a los 23 años tuve la oportunidad de trabajar para las fuerzas armadas del ecuador, dos años más tarde me revele con mi hermana mayor (por que vivía en su casa) y me fui a vivir con una amiga (y su familia), me creía que había llegado a realizarme como personas, fue conociendo y descubriendo cosas que me gustaban, tuve la oportunidad de conocer gente maravillosa, con muchas de las cuales mantengo hasta ahora contacto, trabaje allí 10 años durante los cuales nunca nos faltaron los grandes fines de semanas, los famosos san viernes, esas saliditas alegres que nos duraban hasta el día siguiente (entre restaurantes y discotecas), y si el domingo había que viajar, pues bueno, el cuerpo aguantaba y lo disfrutaba; llegue a un punto que no sabía vivir sin esos fines de semana, así que si no nos invitaban nos juntábamos (en casa de alguna ), un grupo de chicas y nos íbamos a disfrutar.

A los 25 años me enamore, a los 27 años Dios me dio lo más grande y maravilloso que le puede dar a una mujer, una preciosa niña, Ella fue para mí TODO, llego a ser mi oxigeno por lo cual yo vivía cada segundo (aunque no fue fácil tuve mucha critica de mi familia, y de quienes me conocían) , pero mi pequeña fue (y es hasta ahora) una niña muy querida por todos los que me criticaron, mira por donde mi vida cambio se acabaron los fines de semanas las discotecas, y las locuras, y me dedique a cuidar y criar a mi hija, que nunca le falte nada, continúe en el trabajo, hasta el año 98 en que fui despedida, de esas cosas que pasan, un día una vecina me invito a una reunión en su casa para escuchar de la palabra del evangelio, como ya no había discotecas ni tenia trabajo, pues fui, al día siguiente me invito a la iglesia y también fui, en ese mismo año la persona con la que yo compartía mi vida, que trabajaba para las fuerzas armadas también se quedó sin trabajo, pues mira mucho tiempo libre, tuve otra preciosa Bendición de cielo, otra pequeña, esto parecía una locura , pero yo estaba muy feliz con mi familia.

Iba a la iglesia cuando “podía”, estábamos los dos sin trabajo, mucha gente que conocía emigro a España, los sorprendentes comentarios eran que había mucho trabajo y se ganaba mucho dinero, entonces mi hermana mayor me animo y me ayudo en todo para que me venga a las Europas, fue muy duro porque mis niñas eran pequeñas, la menor apenas tenía seis meses de nacida, y tuvimos que de estar los cuatro en una casa separarnos y quedarse la mayor con mi familia, la menor con la familia del papá, y El en la casa que vivíamos y yo al otro lado del mundo (España) pues no puedo dejar de decir que fue horrible, los primeros cuatro meses llore lo que ni aun viviendo 100 años lloraría, fui a la policía local a decir que era extranjera y que se me habían pasado los tres meses de turismo para que me devuelvan a ecuador y no pudo ser, llame a mi hermana y le lloraba que quería regresarme y no era posible, porque había venido adquiriendo una deuda para el viaje y tenía que pagarla, perdí mucho peso, preguntaba al cielo diciendo a quien he matado para pasar todo esto, y no tenía repuesta.

Y es aquí donde viene lo realmente MARVILLOSO que quiero compartir con ustedes, porque aunque no tenía ninguna disciplina con la iglesia en ecuador, pues cuando vine me traje mi biblia, todos los días antes de salir de casa leía algo, realmente no entendía nada, pero yo leía, un día alguien me dio un folleto de una iglesia y resulta que una persona que conocía asistía a esa misma iglesia y un día asistí a un culto, realmente no me hiso mucha gracia ya que todo era muy diferente a ecuador, la gente era algo rara , o digamos especial, no me gusto, con el transcurrir del tiempo iba muy irregularmente y hubo cambio de pastores, y decían que iban a cerrar la iglesia, no era cosa que me quitara el sueño. Pero un buen día mientras caminaba con mis hijas por el centro de Almería se cruzó un monovolumen negro conducido por un joven quien al vernos paro el coche y nos regaló una sonrisa y un saludo, y nos comentó que el domingo iba el a predicar en la iglesia y que le gustaría que asistiéramos, la verdad me agrado mucho el detalle del joven, mira por donde han transcurrido casi 10 años y ese joven fue el Siervo que Dios había escogido para ayudarme a caminar por el camino más difícil pero al final el más glorioso de ser humano, mi vida empezó a cambiar tuve muchaaaaaaaaas, pruebas, muchas experiencias, pero al final después de 10 años en la iglesia, puedo decir que ahora lloro por no irme de Almería, y le digo a la policía local que soy española, y que no mate a nadie que simplemente Dios tuvo que traerme hasta aquí, para que yo pueda mirarlo a Él, y saber y entender que el pago un precio muy alto (mi deuda la había pagado) que su sangre en la cruz la derramo por puro amor, que su misericordia me levanta cada día, que me ha regalado una familia maravillosa que no merecía, que a pesar de mis fallas el me ama, que su fidelidad es grande y firme.

De las grandes Bendiciones que Dios hizo en mi vida fue darme una excelente persona de Pastor quien paso a ser mi amigo y confidente, el pilar que cada día me enseñaba a buscar de Dios que tuvo mucha sabiduría y paciencia para soportarme, quien me enseñó a Amar a Dios sobre todas las cosas.

Cuando llegue a la iglesia uno de mis más grandes pecados era que vivía en fornicación, yo vivía con el padre de mis hijas pero no estaba casada, y mi Pastor me enseño que esto no agradaba a Dios, y que debía casarme, Fueron casi  dos años de sufrimiento hasta poder arreglar los papeles para casarme, en este tiempo construimos una habitación en el salón de la casa para que duerma el padre de mis hijas, tire mi cama de matrimonio y puse una litera en mi  habitación, no fue nada fácil muchas peleas y problemas, pero mira el plan que Dios tenia para mí era que  conozca sus mandamiento y haga su voluntad, llego el gran día y me case, Dios empezó a derramar bendiciones para mi vida y mi familia, cada prueba que pasaba más cerca de él estaba. Deje el vicio del cigarrillo porque entendí que dentro de mi mora  el Espíritu Santo y no podía  matarlo,  y empecé a corregir  mis errores  y hacer las cosas que agradan a Dios, aprendí a buscarlo cada mañana  a través de la oración, aprendí a ayunar, a confiar,  a creer que todo lo que le pido  de corazón  El según su voluntad me lo dará,  aprendí a callar para poder escuchar su voz, entendí que debo valorar y disfrutar cada día cada segundo de mi vida , cuidar  lo que tengo y no lamentarme por lo que no tengo,  aprendí  hacer y dar lo mejor de mí a los demás,  hoy puedo decir que Dios es el dueño de mi Vida y que siempre lo tengo en mi corazón que entre más grande es la prueba  más grande será la recompensa que me dará, porque él conoce el anhelo de mi corazón y es que un día  pueda ver su rostro.

Cada día me alimento de su palabra y pido que su infinito amor alcance a cada uno de mis familiares y amigos, será un día realmente feliz cuando el SUBLIME AMOR DEL SEÑOR JESUSCRITO sea el dueño absoluto de los corazones de mi familia y amigos.
Cada día le doy GRACIAS por el día que me regala para vivirlo y disfrutarlo, le pido sabiduría como esposa como madre, como hija, como hermana para un día poder dejar una huella escrita con su nombre porque él tuvo misericordia de mí y me rescato del camino de perdición.

Doy gracias por el privilegio de conocer a gente de muchas partes del mundo, de sentirme parte de una gran familia cristiana, por la bendición de poder conocer y escuchar a grandes predicadores del evangelio como el pastor Wayman Mitchell, Jhon Campbell, Alberto Maleno (mi pastor), Evert Valk, Paul Steven, Ovidio Ruso, Franklin Maduro, Kenet Bamblin, José Luis Gaxiola, Eriberto Lapizco, José María Melgar, etc.etc. Y por toda la congregación de LA CASA DEL ALFARERO de Almería a la que quiero con locura y les tengo en mi corazón.

Doy gracias a mi esposo y a mis hijas, ya que sin su apoyo no fuera posible seguir en la brecha. Porque esto no es fácil hay que perseverar porque LO MEJOR ESTA POR VENIR.