Lheo – Testimonio 2018-06-06T04:46:33+00:00

Para quien no me conoce, mi nombre es Lheo, quería compartir con todos ustedes mi testimonio. Hace dos años he podido conocer a Jesucristo, sinceramente no creía en Dios, y menos iba a creer con todas las cosas que me sucedían. A la edad de 15 años deje los estudios, pues mi felicidad era el dinero, salir, divertirme, ser conocido por todos…Empecé a hacer muchas cosas mal; no hacía caso a mis padres, jugaba con los sentimientos de la gente, pues prefería rechazar a sentir rechazo. Creía que todo lo que estaba viviendo era bueno, empecé a beber, fumar, salir a fiestas, sin pensar en el daño que hacía a mi familia y la gente que me quería.

Pensaba mucho en mi y no en los demás. Llegue ha hacer tanto daño a mi familia, a personas especiales que siempre estaban ahí conmigo, que tome una decisión muy equivocada, preferí alejarme de todos y huir de mis problemas, lo deje todo y empecé de cero en mi país, Ecuador, donde no conocía a nadie, ni me conocían a mí. Tanta gente que andaba conmigo, que salía conmigo, mi felicidad era la calle, hacia todo lo que quería, nadie me podía corregir.

Mi apariencia era de un joven feliz, pero por dentro empezaba a sentirme vacío, y no entendía porque. En mi corazón había soledad, empecé a buscar felicidad en placeres pero nadie llenaba el vacío de mi corazón, busque la felicidad en el dinero, pero eso solo me daba tranquilidad, busque felicidad en el alcohol y cuando perdía el control de mi ser era el único momento donde podía olvidarme de mi tristeza, de mis problemas, del vacío que sentía, y eso era la único que quería, pero ya no podía controlar mis vicios, mis vicios me controlaban a mí.

No me importaba nada, ni lo que me podía pasar, solo sabía que cargaba una frustración que no podía con eso, por más de una ocasión pensé en que mi vida no tenía sentido, descargaba mi rabia discutiendo con mi familia, peleándome con todo aquel que me decía que algo hacia mal. Por una ocasión termine metido en una pelea, que termine en el hospital casi muerto me operaron y cuando desperté me preguntaba ¿cómo he podido llegar a esta situación? Sabía que algo tenía que hacer, que no podía seguir así, pero sentía que ya nadie podía creer en mí, la gente hablaba mal de mí, decían que yo no tenía un futuro y yo solo veía una madre desesperada sin saber lo que estaba pasando con su hijo.

Cuando volví a España, mientras yo andaba muy perdido aquí en la Iglesia había un Pastor que estaba orando por mí, el Pastor José María me había llamando por 5 años hablándome de que yo necesitaba de Cristo y yo no solo ignoraba lo que me decía, sino que también rechazaba a Dios. Ya no sabía que hacer, que camino elegir, me sentía como en un laberinto, necesitaba dirección.

Necesitaba cambiar, no podía seguir así, ya no quería seguir viviendo, estaba tan mal que maldecía mi propia vida, pero por un momento recordé todas las veces que el Pastor José María me llamaba, y yo me preguntaba, ¿será cierto que Jesús puede cambiar mi vida? ¿será verdad que Dios es real? Tome la decisión de poner mi vida en las manos de Cristo, pensando que nada iba a cambiar, pero ya no sabía qué hacer y tome la decisión de ir a la iglesia, que bueno es saber que hay gente que Dios les ha dado autoridad y poder para interceder por nosotros, en el ejercito de Dios hacen falta más soldados como el Pastor José María.

Cuando llegue a la iglesia todo era raro, me hablaban de alguien que murió en una cruz por mi y sin poder entenderlo, pensando que había sido un error estar ahí, en medio de mi frustración, la gente de la iglesia cantaban una canción y aun no entiendo como paso, solo sé que mi corazón se quebranto, cuando nadie creía en mi, apareció aquel que vio mas allá de un corazón lleno de heridas, de resentimiento, de un corazón dolido, que vio un corazón necesitado de amor, cuando creía que ya no había esperanza para mi, apareció Jesucristo, sentía que todo el peso que cargaba alguien me lo quitó, sentía que Jesucristo me abrazaba, entendí que lo que cargaba era mi pecado, era mi pecado lo que no me dejaba vivir en paz, la sangre del Señor Jesucristo perdono mis pecados, pude ser libre, pude entender que Cristo quería darme vida, y vida en abundancia, Dios restauro mi corazón.

Desde aquel día que pude sentir el amor de Dios, entendí que necesitaba buscar de Cristo. No entiendo como lo hizo pero a lo largo de un tiempo ha quitado todos mis vicios, ha borrado mis pecados y ya no me siento vacio. Hace unos meses mi familia llorando me decía, estamos muy orgullosos de ti, entendí que esto solo lo hace Dios.

No se qué cosas podrían haber llegado a pasar si no hubiese aceptado a Jesucristo en mi corazón. Dios ha sido bueno, me ha dado una oportunidad para poder vivir cerca de Él.